Descripción
Willem van Aelst trabajó los floreros con frutas, los bodegones de caza con animales muertos y con armas, y los bodegones con alimentos y servicios de mesa. Sus composiciones mantienen unos esquemas que se repiten a lo largo de su carrera, como los fondos lisos y oscuros contra los que se recortan sus composiciones, el uso de encimeras de mármol veteadas o las telas ricas, especialmente el terciopelo, sobre las que se presentan sus objetos. Van Aelst muestra también una inclinación a llevar sus floreros y principales elementos de sus óleos al borde justo de las encimeras.
Van Aelst ha combinado en el recipiente de su florero dos de los materiales que mejor representó en su obra: el cristal y el metal. El ramo está coronado por unos pájaros, cuya incorporación fue una de las innovaciones que Van Aelst aportó al tema. Éste resume el interés que había en el país por el cultivo de los cítricos, bastante inadecuados para el clima holandés.







