Descripción
Los espacios interiores simbolizan y representan el espacio psicológico de Carmen Galofré, su propio interior, y tras la ventana el espacio exterior. Esta temática le ha perseguido durante toda la vida, el antagonismo entre el ser y el mundo, figuración-abstracción, forma-vacío…
Este cuadro establece un diálogo con la luz, el misterio, casi no hay sombras y predomina una atmósfera que lo inunda todo.
Polaridad y unidad en una constante danza y diálogo.







