Descripción
Qué es lo que llamamos diseño y cómo evoluciona en las culturas humanas son cuestiones abundantemente abordadas. Pero “toda ensayística relativa a la teoría se ha limitado a la búsqueda de una definición del diseño, continuamente desmentida por los hechos” mientras que “la historia se ha contemplado siempre bajo el prisma de la historia de la arquitectura”.
Para salvar esta débil situación, Renato de Fusco se puso a analizar el desarrollo del fenómeno del diseño en distintas culturas a la luz de un “artificio historiográfico”, que considera el diseño como un corpus unitario caracterizado por cuatro parámetros estructurales: proyecto, producción, venta y consumo. Esto es, que cuando la calidad proyectual se acrecienta por la formación de escuelas y diseñadores, cuando la atención a la producción se manifiesta en los detalles, cuando las redes de distribución y medios de comunicación se atreven a presentar y discutir públicamente las novedades, y cuando el público sanciona con su compra la bondad de los productos que se le ofrecen, entonces, y sólo entonces, se abre el trébol de cuatro hojas, quadrifoglio, y se manifiesta en todo su esplendor. Allí donde concurran al unísono esos cuatro momentos, de proyecto, producción, venta y consumo, encontraremos buen diseño.









