Campomanes
Sierra + De la Higuera transforma un ático en un palacio de 1890 junto al Teatro Real: claraboyas, geometría abuhardillada y apliques Sylvestrina.
Sierra + De la Higuera definen este ático como un ejercicio de claridad espacial. Se encuentra en un palacio de 1890 junto al Teatro Real de Madrid. La intervención transforma un espacio abuhardillado, caracterizado por la compleja geometría del tejado y la generosa luz cenital, en una vivienda diáfana y fluida.
El proyecto comenzó con una demolición interior completa para recuperar la estructura original. Esto reveló lo que había bajo décadas de tabiques y falsos techos: pendientes y ángulos que los arquitectos optaron por realzar en lugar de ocultar. La línea del techo inclinado y las claraboyas definen la nueva propuesta. Estas últimas canalizan la luz natural hacia el interior, creando una atmósfera cambiante que se desplaza por el apartamento a lo largo del día, filtrada por la trama urbana del centro.
Una distribución en forma de U organiza la casa, con transición entre la zona de estar de planta abierta, con salón, comedor y cocina, y los dormitorios, más privados y conectados a la terraza. El movimiento entre estos dos espacios resulta intuitivo, guiado por las líneas de visión en lugar de por pasillos. Los límites espaciales se disuelven y el circuito doméstico se vuelve continuo.
Una base de materiales neutros unifica el conjunto, con suelos de microhormigón claro y paredes de estuco. El mobiliario a medida y maderas y piedras aportan textura, tactilidad y profundidad.
La Sylvestrina es un diseño de 1974 de Enric Sòria y Jordi Garcés, inspirado en las lámparas de aceite que te imaginarías en un castillo del siglo XIX. Base de metal, difusor translúcido y pantalla de cristal. En un palacio de 1890, a unos pasos del Teatro Real, no es tanto una referencia como un regreso a casa.