Arraval
En el efervescente Raval barcelonés, el estudio de interiorismo Conti Cert firma el nuevo restaurante Arraval con La Colilla, Básica, Sylvestrina, M64 y TMM.
En el Raval de Barcelona, el estudio de interiorismo Conti Cert ha diseñado Arraval, un nuevo restaurante en el hotel Casa Teva. Un juego de palabras con el barrio que lo acoge. Lejos de los locales epatantes y bling bling, Andrea Conti e Isa Cert han hecho que este espacio se sienta doméstico, preservando la memoria histórica y el espíritu multicultural de la zona.
Diseño danés (las mesas ad hoc por Max Enrich en iroko y formica junto a sillas nórdicas) se mezcla con catalán: toda la iluminación decorativa es de Santa & Cole. El tubo de neón (La Colilla), el cilindro de madera con pantalla de pergamino cosido (Básica), un candil moderno (Sylvestrina), una colgante voluptuosa (M64) y una de las piezas más celebradas de la historia del diseño local (TMM); todas ellas presentes.
La madera es la gran protagonista. “La trabajamos con una gran variedad de acabados que enriquecen sus formas: alistonada, panelada, tarimada, aceitada, teñida, termotratada, etc. La paleta cromática se compone de tonos neutros y serenos y, en cuanto a los textiles, apostamos por lino y algodón 100 %. Con este mismo espíritu natural y cercano pensamos la iluminación: clásicos de Santa & Cole que nunca faltan en nuestros proyectos. También incluimos pantallas de pergamino, buscando ese efecto acogedor que nos recuerda a casa”, aseguran.
“La idea era crear un ambiente cálido, amable y acogedor. Ubicado en pleno Raval, en medio de lo que podríamos llamar un ‘buen caos’, es un barrio con mucho ruido y movimiento. Nos inspiramos en el contraste entre la intensidad de la ciudad y la tranquilidad que queríamos generar dentro del restaurante. Buscábamos transmitir la misma paz que se siente al entrar en una casa ordenada o en una taberna japonesa: una mezcla de simplicidad y materiales nobles que infunde calma y bienestar. A diferencia de una vivienda, aquí no diseñamos para un cliente en particular, sino para todos los clientes del restaurante. Este era el desafío: tenía que ser un hogar que funcionara para todos”,
explican Andrea Conti e Isa Cert.